24 octubre 2006

EN EL CANDELABRO


No es posible, pero si le han dado ya el premio ese de Hollywood a la "mequetrefa" esta... ¿Pero no dicen que están hartos de ella en USA??? ¿No dicen que basta ya de promociones y doradas de píldora? ¿Que ya les vale a Pedro y a ella de colocarse en todos los saraos y apoyar ONGS para promocionar la dichosa peliculita??

Pues a ver en qué quedamos... Si le dan un Oscar a la Cruz, entonces ya es cuando me da la RISA FLOJA. Pero claro, "wellcome to tijuana" me dirán algunos. En serio, dejando a un lado la manía que le tengo, si me pareciese buena actriz lo reconocería sin problema, pero es que me parece pésima. No es justo. Creo que con el equipo marketiniano que la rodea cualquiera se sube al "candelabro", como ella.

21 septiembre 2006

Objetividad


Qué fuerte que Volver figure entre las posibles nominadas a los Oscars. Supongo que es un reflejo que cómo es el mundo de absurdo. ¿Por qué no nominan a Pedro, por “famosete-que-gusta-a-los-yankis-y-a-los-franceses-haga-lo-que-haga”? Por favor. Y que nadie me diga ahora que cómo somos los españoles con la envidia, porque no tiene nada que ver con eso.

No quiero copiar al Adversario y escribir un post sobre cuánto me ha gustado La Noche de los Girasoles, pero sí me gustaría tirar una lanza en favor de los buenos actores y las buenas películas españolas. ¿Qué pasa, que en España sólo podemos seducir con historias histriónicas de frikis con peluca? Luego la gente se rasga las vestiduras con programas como El Diario de Patricia; pues no veo por qué, es más de lo mismo.

Viendo La Noche de los Girasoles hubo momentos en los que casi contuve la respiración con las actuaciones de Celso Bugallo (que tendrá cara vasco pero no lo es, je, je, que también tenemos de esos en Galicia....), Cesareo Estebánez o Manuel Morón, por ejemplo. Qué maravilla. Eso sí que es de premio y no las tonterías que se cuecen por ahí, como los lagrimones con playback de la Cruz en Volver, a la que encima visten de Marc Jacobs para representar a una pueblerina. Vamos hombre, que no. Que no puede ser. (Ya sé que es malísimo, pero el otro día me reí MUCHO con una tontería que oí en Buenafuente, algo así: Penélope Cruz quiere continuar haciendo papeles serios en América y ya está rodando “Colega, ¿dónde está mi pintalabios?”).

En fin. Que soy una ilusa y me pregunto porqué las cosas buenas pasan sin pena ni gloria por el mundo. Todos sabemos que si Almodóvar rodase una película sobre un pintalabios derritiéndose en un desagüe sería considerada como una obra maestra. Y no le quito el mérito a Pedro, que lo tiene, pero lo que me parece tremendo es llegar al punto de perder la objetividad. Pero bueno, es así, no vamos a pedir peras al olmo a estas alturas.

13 septiembre 2006

El horror del otoño


Hacía tiempo que no veía algo tan ESPANTOSO, HORRENDO Y PAILÁN. ¿Qué les pasa a los de El Corte Inglés? Pero vamos a ver, ¿de qué año es este anuncio? Y lo que es peor, ¿por qué dan esa imagen de la mujer tan cursi y hortera?

Y no lo digo por Charlize Theron, que sólo faltaría. Ella es estupenda, pero por favor, esa cancioncilla... Me pongo como un tomate de vergüenza al recordarla. Es un horror. Que alguien me explique por favor a quién pretenden dirigirse y qué pretenden transmitirnos, porque a mí, a parte de transmitirme un repelús de órdago, me remiten a Espinete y Eva Nasarre. Con ese filtrillo...

Ya se sabe que hacen campañas y catálogos feos hasta la saciedad, pero por favor, esto traspasa todos los límites.

28 agosto 2006

Volver


Efectivamente muy vaga a la vuelta, bloggeramente hablando. Una parece que tiene que encontrar un tema estrella con el que hacer balance general y empezar de nuevo. Pero si sólo han sido dos semanas... Perfectamente aprovechadas, eso sí, pero dos semanas. Además, una vez de vuelta, creo que NADA empieza de nuevo un 16 de Agosto. Todo empieza en Septiembre, y punto. La vida se renueva en Septiembre. Por lo menos para mí.

Yo soy un espíritu contradictorio: tanto quejarme de lo abarrotado que está Madrid durante el año y llega Agosto y digo que tan vacío me da angustia. Pues sí. Además, el metro nunca acabó de despejarse, la poca gente que quedaba en Madrid estaba toda bajo tierra en la línea 10 o haciendo cola en los Renoir Princesa.

Lo que me pasa realmente es que agosto es tan rarito que tengo ganas de volver a la realidad. Que los periódicos vuelvan a ser normales y no a meter páginas de relleno como si fuésemos tontos. Que se acabe mi jornada intensiva que lo de levantarme a las 7,20 me parece horroroso. Que vuelva Charlotte con su niña, por mucho que le pese. Que vuelva House. (Acabo de enterarme que el catálogo de IKEA ´07 ya ha salido ¡hurra!.) Que las revistas dejen de enseñarnos a seres chamuscados en paños menores. Que abran todas las tiendas y que se acabe eso de que cierren por las tardes "por vacaciones", que parece que hay una estampida general. Hasta me he alegrado de que empiece la Liga, cómo cambian las cosas... Nada, todo el mundo a sus puestos y se acabó el tenernos a todos a medio gas. (Sé que alguno pensará que soy un bicharraco, pero al toro por los cuernos, oye).

La estancia en mi refugio gallego ha sido inmejorable y no me he quemado, que ese es otro tema. También he dado una vuelta por el Paraiso Natural asturiano, y ha sido un fin de fiesta precioso. Qué bonita es la palabra "Cimadevilla".

Paso de la depresión postvacacional, me deprime. Ahora en mi cabeza (a punto de renovarse) ronda una maravilla que se llama C.R.A.Z.Y. y el festival de Venecia que no podré catar para mi desgracia. Ronda mi descubirmiento de que ISLANDIA EXISTE. Ronda la nueva casa de Palma 72, a la que no le queda nada. Rondan los 30 de mi pajarraca del alma, que nunca me lee. Ronda mi envidiado Alberto en los States. Y lo que te rondaré, morena...

28 julio 2006

Cambio de pantalla


Me laaargo. Me voy por fin de vacaciones y aunque son sólo dos semanas, estoy que lo tiro. Me siento como algunas famosas, de esas que cuando se van de vacaciones se van a lugares recónditos y permancen en ellos escondidas de las cámaras, luciendo chándales inmundos, gafas de sol y un blanco nuclear... "la Liz Hurley de los pobres", como me dice mi amigo Maestro, que me quiere mucho. Pero francamente es lo que más me apetece de este mundo, huir al noroeste, convertirme en huraña durante unos días, desconectar y hacer lo que me dé la gana.

Todo se presenta de maravilla, aunque todavía me queda la incierta aventura del aeropuerto. Porque teniendo en cuenta las fechas en las que estamos (y lo gafe que puedo llegar a ser) coincidirán todo tipo de salidas y llegadas, y la espera será eterna. Una vez más tendré el pensamiento de siempre: "Si hubiese ido en coche ya habría llegado..." En fin. Pero lo tengo todo controlado, me llevo todas las lecturas posibles y estoy mentalizada de no perder la paciencia.

Una vez me tocaron tanto las narices que entré en la zona de embarque como alma que lleva el diablo, y cuando me disponía a comprar un periódico, cogí un libro (que tenía en mi lista de "leer") y me lo apropié, colocándolo en mi brazo junto al abrigo y demás estorbos. A continuación pagué el periódico y aquí no ha pasado nada. "Que os den". Pensé. Y me fui más ancha que larga con mi libro de 20 euros.

Yo soy muy mala para esas triquiñuelas, me pongo nerviosísima y no doy pie con bola, pero ese día quise cobrarme el mal rato que me habían hecho pasar en la mesa de facturación. Aunque confieso que los sesenta minutos siguientes los pasé mirando a ver si alguien venía a esposarme y a meterme en la cárcel por ladrona... Encima el libro resultó ser un pelín tostón.

Comprendo que para algunos mi plan vacacional suene de lo más aburrido, pero yo soy feliz dejando atrás este secarral durante unos días. No sumergirse en el metro será la mejor terapia, además, por supuesto, de un buen ribeiro, brisa fresca (de piel de gallina....) y buenísima compañía. Eso no tiene precio. Para todo lo demás ya está la Mastercard al rojo vivo...

Abrazos!

20 julio 2006

Super Tele


Es bastante "guai" jactarse de no ver la tele, eso ya lo sabemos todos; pues yo sí la veo, no demasiado, pero lo sufiente como para dejarme atrapar por las garras de algunas series. Concretamente las de médicos, de hospitales (menos Hospital Central) que no entiendo por qué me gustan tanto, pero lo cierto es que me fascinan.

Todo empezó con Urgencias hace años donde babeaba con el pediatra Clooney, que me tenía loquita. Un guapo-guapo, no guapito; tan "un hombre como dios manda", y encima pediatra, pues claro, es como para volverse loca. Pero la serie no sólo me gustaba por eso, lo que me enganchaba era la atmósfera en la que pululaban los personajes, todos bajo el techo de un lugar tan desagradable como un hospital, pasando horribles apuros para salvar vidas, y todo ello bañado con una dosis de humanidad arrolladora. Por eso nos sentimos identificados los ajenos al mundo médico.

Luego llegó House y su bordería genial que, aunque es siempre lo mismo, mola. A Hugh Laurie le han hecho un estilismo tan brutal que se ha convertido en uno de los hombres más atractivos que hay. Es muy alentador, francamente, porque el pobre tenía una pinta bastante penosa. (Engañémonos: todos somos susceptibles de mejorar nuestro aspecto según van pasando los años.) Y ahora estoy inmersa en el hospital de Seattle, con Ellen Pompeo y el buenorro de Patrick Dempsey. Creo que en otra vida fui cirujano, como Meredith. En otra, porque en ésta me baja la tensión con ver una gotita de sangre...

En todas estas series es esa atmósfera de compañerismo, de alegrías y miserias, la que me mantiene atenta a la pantalla, por muy utópico que sea todo. Qué más da.

Lo siento por todos aquellos a los que su elevado intelecto les impide ver una serie; ya les gustaría disfrutar tanto como lo hace una servidora. Eso que se pierden. Ya lo creo.

11 julio 2006

Muchas nueces


El cabezazo de Zizou me ha dejado hirviendo. Como tantas cosas en la vida, sólo que esto lo ha visto todo hijo de vecino. Como dice el técnico de mi oficina, que es francés, cuando te dan brea tanto tiempo acabas explotando. Yo lo siento mucho pero me incluyo en este bando, el de personas que aguantan carros y carretas, y que cuando estallan y dan un puñetazo en la mesa se les tacha de que "se sulfuran", de que se les va la olla. Ya vale. Zidane fue natural. Yo le aplaudo. Así todos sabemos ahora (hasta las más ineptas en el tema) la calaña de ese italiano faltón. Total, Zizou sigue siendo el mejor (dicen) y eso no se lo quita nadie.

Lo que más me gusta de Zidane es su SILENCIO. Según mis fuentes (porque no voy a ir yo ahora de entendida) juega maravillosamente; sin ruido. Se llama CLASE. Y cuando tiene que dar un cabezazo, lo da. Todo lo contrario a esta gente a la que yo denomino "tipo Pantoja/Jurado" (que en paz descanse la segunda), que se pasan todo el día hablando del carácter que poseen: "Yo lo que tengo es mucho carácter." O también tenemos el modelo "Pé Cruz/Obregón", que "trabajan tantísimo" que el resto de los seres humanos no podemos comprenderlo y somos muy injustos. Todo ese RUIDO me produce risa y se merece un manotazo.

Pero he de confesar que hay algo que me da mucha envidia de este tipo de jetas, y es que toda esa gente se autoconvence de esas mentiras, se las acaban creyendo, y son FELICES. Eso es muy WINNER. En este mundo, dos de cada tres individuos son así. Por eso entiendo la tristeza de Zizou cuando volvía al vestuario: aunque el italiano lo mereciese, no estuvo bien reaccionar así. No estuvo bien salir del campo a golpe de tarjeta roja. Y como no es un jeta de esos, fue incapaz de autoconvencerse de que no pasaba nada, incapaz de creerse un machote por haberle dado su merecido a ese niñato. Pero cuando uno se traga esa tristeza y la va asimilando, eso se llama ser VALIENTE. Y aunque la valentía es un rasgo bastante loser, uno duerme mejor sabiendo que realmente lo es.

14 junio 2006

EHPAÑA


¿Por qué somos tan cazurros los españoles con los idiomas? Incluyo a TODOS, que en eso TAMPOCO nos diferenciamos.
El otro día vi el Código Da Vinci (sin comentarios) en versión doblada (lo cual ya es condenable en sí), y me pareció que estaba viendo La Pantera Rosa. La voz que le han puesto a Audrey Tatou es totalmente demencial; lo es porque en la versión original ella habla en inglés, sencillamente en inglés, sin pronunciar las rrrrrs ni poniendo boquita de piñón. Nada, un desastre, y Jean Reno tampoco se queda corto; creía estar viendo al inspector Clouseau.

Ya no hablo del sentido del ridículo español, que hace que no podamos pronunciar como es debido y digamos "Eskiussmi, aim toLkin to llú, jaf llu got a rúm? ", o que llamemos "guais" a un individuo que pronuncia correctamente el inglés o el francés, porque eso todos lo hemos hecho. Me refiero más bien ese "pasarse por el forro" los títulos originales de las películas, cambiar frases en los diálogos (por ejemplo, en Brokeback Mountain la última frase es diferente en la versión española), doblar como nos sale de las narices... Y no voy a entrar en el tema de los carteles, porque para eso ya está http://setentacien.blogia.com/

¿Acaso cuando traen cuadros del extranjero para exponerlos aquí se les pintan bigotillos y trajes de faralaes para que "se comprendan mejor"?

08 junio 2006

Lou


(Los euríbors y las cuotas me tienen frito el cerebro y son los causantes de mi dejadez blogera. Pero hasta aquí podíamos llegar.)

Querida LOU ROXANNE:
Bienvenida a la VIDA. Imagino que ahora estarás un poco confusa visualizando todos los rostros que quieren verte la carita, pero pronto te acostumbrarás. Vas a estar como una princesa en brazos de tu rubia mamá, y cuando te canses le puedes pedir a tu alto papá que te deleite con los acordes de su canción preferida.
No te preocupes si oyes que tu mamá habla en otro idioma que no es el castellano, porque también lo aprenderás y serás la más CHIC de Marqués de Urquijo. De eso no nos cabe duda A NADIE. Por eso siempre nos quedará el consuelo de que tus papás no harán lo que el otro día leí en un periódico: un hombre comentaba su perplejidad cuando asistió a la primera comunión de su sobrina, y vio cómo la criatura aparecía en la iglesia cual estrella del celuloide, es decir, descendiendo de una "LIMUSINA" blanca... Ni más ni menos.
Sí, querida Lou (¿puedo llamarte Lou?), como lo oyes. Pero ya te digo que tú por eso no te preocupes. Los "macarons" que te zamparás en La Durée te darán la sensatez y el glamour suficientes para alejarte de ese surrealismo.

Enhorabuena pequeña, por esa vida (o vidorra) que te espera.

08 mayo 2006

Amor?


La palabra "amor" es, según los internautas hispanohablantes, la más bonita de la lengua castellana. Entre las finalistas se encuentran libertad, paz, vida, verdad... No sé, a mí me parece que da un poco de repelús. Justo esas palabras. Fíjate tú.

¿Elegir la palabra más bonita es elegir la palabra con un significado más bonito y utópico? ¿O se trata de elegir una palabra bella por su sonoridad y por las letras que la forman? Acebes eligió "libertad"; Carmen Calvo "valor"; Gaspar Llamazares "república"; Zapatero "generosidad"; Federico Trillo "fe"... Bua, es que así no se puede jugar, con tanta tontería. Pero oye, sobre gustos hay colores. Raul del Pozo, por ejemplo, se queda con "coño", porque es "de donde sale todo". Razón no le falta, pero es una palabra horrorosa; la Ñ con la O no produce un sonido muy allá, que digamos. Eso sí, posiblemente sea una de las más pronunciadas en nuestra lengua.

Es genial que entre las diez finalistas se encuentre "LIBÉLULA", porque es una palabra preciosa. He aquí algunas de las palabras elegidas por personalidades/personajes del panorama nacional: JARRO, DESASOSIEGO, ULTRAMARINOS, ABISMO, CAMINO, CRISTALINO, ORNITORRINCO, CALIFA, AZAHAR, DESPERTADOR, CARAVANA, AMANTES, NAUSEABUNDO, FOGÓN, RESPLANDOR, MÓRBIDA, ANTIFLOGÍSTICO, BARBILAMPIÑO, PENDÓN, ESPLÉNDIDO, HALLAZGO, ABRAZO...

Me quedo con "espléndido".

25 abril 2006

We are the world


Con motivo del reciente Día del Libro voy a contribuir con una pequeña paliza que creo que no está de más dado el momento en el que vivimos, tan lleno de bolsos de loewe, ferrás adriás, comeduras de placenta y demás florituras. Es un fragemento de "El retrato de Dorian Gray", de Oscar Wilde. Un poco enrevesado como para leerlo según en qué contexto, pero un esfuercito merece la pena. Es una gran/flipante verdad.

“La sociedad, la sociedad civilizada al menos, nunca está muy dispuesta a creer nada en detrimento de quienes son, al mismo tiempo, ricos y fascinantes. Siente, de manera instintiva, que los modales tienen más importancia que la moral y, en su opinión, la respetabilidad más acrisolada vale muchísimo menos que la posesión de un buen chef. Y, a decir verdad, consuela muy poco saber que la persona que te invita a una cena execrable o que te sirve un vino de mala calidad es irreprochable en su vida privada. Ni siquiera las virtudes cardinales justifican unas entrées semifrías...”